miércoles, diciembre 06, 2006


Uno de los 3 articulos publicados.
Este es el de Clarin del Lunes 4.
saludos!
nacho

martes, diciembre 05, 2006

repercusiones del rally-accesible

03/12/2006
En el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, serealizó una recorrida en silla de ruedas por el centro porteño
http://www.clarin.com/diario/2006/12/03/um/m-01321189.htm

04/12/2006
Un original rally por los discapacitados
http://www.clarin.com/diario/2006/12/04/sociedad/s-03401.htm

04/12/2006
El rally de las dificultades
http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-77202-2006-12-04.html

domingo, diciembre 03, 2006

Fotos del Rally Accesible


Gente, acá tienen todas las fotos del itinerario del equipo uno:

http://www.flaneur.com.ar/accesible

Albano

martes, noviembre 28, 2006

Mapa rally accesible!

Hola gente linda del rally! Aca les subo el plano definitivo del rally accesible! Saludos!
Nacho

lunes, noviembre 27, 2006

rallyAccesible: rallyconurbano + acceso ya! , featuring eric londaits

El 3 de diciembre, en el marco del día internacional de la discapacidad se representará una ficción urbana: una manera de recorrer la ciudad que es al mismo tiempo un juego simbólico y una acción concreta.

El encuentro / punto de partida será en la puerta del colegio nacional buenos aires, (bolívar 263) a las 16 hs. Desde allí se iniciará la primera parte del juego/ recorrido hasta el Banco Hipotecario. El evento cierra en el ex edificio del correo, actualmente centro de exposiciones “estudio abierto”.

Después de la presentación del grupo, se formarán 3 equipos mixtos para el juego de accesiblidad, demarcacion y registro. Los grupos estarán integrados por un cartógrafo, que irá tomando notas del trayecto; un fotógrafo, que irá tomando imágenes del recorrido; un coordinador-gps, que irá informando la posición del grupo vía celular; y al menos 2 paseantes con distintas capacidades de tránsito. Habrá sillas disponibles para que los peatones del grupo puedan cambiar su horizonte de percepción de la ciudad. Las misiones a cumplir tendrán que ver con realizar acciones cotidianas en el espacio (semi) público, pero en un contexto ligeramente desplazado. Desde la silla de ruedas se deberá: hacer una llamada desde un teléfono público, pedir un cortado en un bar, hacer una consulta de saldo en un cajero, etc. (ver más abajo) El grupo que primero cumpla y registre las misiones se dirigirá al banco hipotecario, donde deberá completar una vuelta completa por la rampa de acceso. Luego marcará la hora en el mapa y esperará al resto de los equipos. Una vez reunidos, los grupos relataran su recorrido, compararán trayectorias y comentarán las particularidades del viaje. Se redibujará y se anotarán comentarios en un mapa grupal, que será entregado, junto con un informe de relevamiento, como documento a las autoridades de la COPINE y el CGP de la zona, tendiente a generar un cambio en nuestro entorno desde el marco legal.
Luego, todo el grupo se trasladará hasta el edificio del correo, invitados a participar de la obra “la institución” de Gilardi – Dieguez – Jacoby y Melero en el cierre de “estudio abierto”, en una charla sobre “comunicación – accesibilidad – institución y eficiencia municipal post cromagnon”.




Juego de accesibilidad

roles

cartógrafo: l
coordinador gpsÈð
documentador (foto / video) ¸
jugador / excursionista a pie
jugador / excursionista en silla é




misiones

) la llamada

la consulta de saldo
m el café de la esquina
el slalom
la señal
la práctica del culto
ç el consumo accesible
µ la foto con el turista

lunes, noviembre 20, 2006

jueves, noviembre 16, 2006

Crónica Rallyconurbano Comunidad Tierra.

(o sobre como la combinación de inesperados recursos colectivos pueden inventar un sistema de transporte (semi)público conurbano)

El 11 de noviembre se realizó el 5º rally del año. Esta vez la cita fue en stereo: por un lado, en la estación de trenes de once, a las 13:45, y por otro lado en la Av. Maipú y San Martin, frente al restaurante “Muky” a las 14:30. En este último lugar se reunían los que viajaban en auto, mientras que en el primero quienes viajaban en tren.
En el hall de boleterías se encontraron: Ramiro Gallardo, Santiago Bózzola, Albano García, Julia Codina, Judith Villamayor, Diego Melero, Agustín Huarte, Laura Códega, Berenice Berenice, Gustavo Dieguez y Martín Di Peco.
Mientras que en Vicente López, calentaban motores los autos de Lucas Gilardi (con sus copilotos Alfredo Quiroga, Carmela Zuleta y Hernán Barsanti) y Paola Salaberry (acompañada por Marina Zuccon, Julián Dangiolillo y Sofía Picozzi). A la vez, Alejandro Baca Bononato, comandaba dos autos más, conducidos por amigos y ex–alumnos.


A las 14:25, el convoy del tren parte rumbo a la estación de Moreno, y Judith apuesta… “tardaremos como una hora cuarenta”. El número suena exagerado, y Gustavo se desentiende “Los días de semana en las horas pico usan los double deckers”. “Si, me contaron que entrás a un hallcito y podés subir o bajar”, responde Julia. Con el camino despejado y la formación a alta velocidad pronto llegamos a Floresta, y encaramos el primer contacto vía celular con el grupo norte. “Acabamos de salir y estamos por Panamericana”, informa Ale. El grupo oeste los aventaja. A poco el tren se va descargando y algunos pueden sentarse. Agustín y Judith matean y cervecean, y Diego los mira 5 asientos más atrás.
Las ofertas del sábado son muy tentadoras: chips pre-activados a cinco pesos, y unas agendas 2007 con birome incluída a 2 pesos. Martin no resiste y compra una con unos dibujos de unos Cadillacs.
Gustavo y Lucas intercambian mensajes de texto informando sus posiciones: San Antonio de Padua vs. Camino del Buen Ayre. Afortunadamente, el celular de Albano había recibido un bonus de carga, y eso nos posibilita una fluida comunicación.
Llegamos a Moreno, “menos de una hora” le recuerdan a Judith. La sincronización va perfecta, el grupo norte está llegando a la bajada Martín Fierro. Sin embargo, el grupo oeste sufre un duro revés: los remises “open”, que habían sido previamente contactados por teléfono, ahora se niegan a levantar pasajeros de la calle. Y la agencia frente a la estación solo despacha de a un auto. Aturdidos por la situación, lanzamos un S.O.S. “Ale, ¿pueden pasar a buscarnos…?” La expedición pasa momentos de zozobra, pero Judith propone: “¿por qué no le preguntamos a los fleteros?” Todos de acuerdo, y caminamos unas cuadras hasta la agencia. Después de algunas negociaciones, conseguimos una chata que nos llevaría a los 11 hasta el barrio Trujui. Acordamos el pago con la recepcionista y 15 minutos más tarde llegará Marcelo en su “bastante bien conservada para ser un flete” camioneta azul. Adelante suben Julia y Martín, y el resto se sube a la caja, a pleno sol de Moreno. Marcelo comienza el rumbo con las vagas indicaciones que le proponemos. “Hay un club ahí, ¿no? Yo una vez llevé a unos chicos…” Martín asiente… “si, seguro que es ahí”. Pero pronto son advertidos por Santiago, que vocifera desde la caja “este no es el camino”. Descubrimos que hay dos calles Martín Fierro, pero por suerte no están tan lejos una de otra. Actualizamos las coordenadas y seguimos nuestro rumbo. Ale llama al celular de Gustavo… “pensamos que los habíamos perdido. Nosotros ya llegamos, hace un rato que los estamos esperando”. Cruzamos información, y confirmamos que estamos en la calle indicada, pero en la dirección opuesta. Marcelo quema llantas, giramos 180º y nos encaminamos a nuestra meta. A las pocas cuadras ya comenzamos a ver las particulares construcciones de la Cooperativa Tierra y respiramos aliviados. En la entrada nos espera todo el grupo norte, que filma y le saca fotos a la llegada en flete del grupo oeste. El encuentro es muy emotivo y tiene el sabor de hazaña. Marcelo se despide y nos deja su teléfono para la vuelta.
Ya más relajados, nos recibe Claudio. “Uh, son un montoncito…” Para comenzar a recorrer la comunidad, su hijo Esteban desconecta la alarma. “La semana pasada nos robaron todas las computadoras.” Ayudado por su bastón, Claudio nos acompaña a ver las distintas aulas, patios y galerías del frente de la comunidad. El ambiente atrapa, los flashes comienzan a sonar. Desembocamos en el auditorio, donde Claudio improvisa un “charlín”. Nos da su particular cosmogonía y opinión crítica sobre el estado de situación de la política y arquitectura local y global. “Nosotros tuvimos nuestro candidato posmoderno,… de pura apariencia, de mostrar lo que no es,… pero también tuvimos nuestro candidato deconstructivista, que serruchó las bases, desarmó todo y se fue…” Del estilo Chacho Alvarez pasamos al estilo autoconstrucción, y nos relata su experiencia en el diseño y edificación de cárceles. “El trabajo se hizo junto con los presos. Teníamos a un contador que había matado a su esposa como hace diez años que nos llevaba todos los números… los mismos presos construían la obra. Claro que se dividieron los grupos. Había unos que estaban contentos porque aprendían un oficio, pero también había algunos que decían…. ¡¿Como nos vamos a hacer nosotros mismos nuestra propia cárcel!?” Tras el final trágico de la paradójica experiencia, cita a Ramiro y a Santiago, que estaban presentes y que habían escrito un artículo sobre la Comunidad, para hablar sobre el pliegue Deleuziano y su obra. Alfredo toma notas.
Concluye la charla y continuamos el recorrido por otras partes de la comarca, la sala de reuniones, la biblioteca, un aula- depósito y finalmente la casa de Claudio, que no tiene un rincón que no esté bueno. Incluso llegamos a espiar su estudio, donde se despliegan unos fantásticos proyectos, con sus maquetas y dibujos.
Seguimos charlando con él y con su esposa Delia un rato más, y luego el convoy de los autos de los amigos de Ale decide continuar su travesía yendo a ver la iglesia Santa María en Moreno, a 8 km de allí. Nos despedimos afectuosamente y el resto del grupo se divide entre la capilla María Madre en Trujui (al lado de la comunidad), las construcciones vecinas hechas con los materiales y el know-how de la cooperativa y un kiosco donde poder comprar cerveza. Al poco tiempo se despide “el bonito”: Paola, Marina, Julián y Sofía emprenden la retirada. Mientras esperamos nuestro transporte, descubrimos que sí hay un colectivo que pasa por las puertas de la Cooperativa. Pero “mejor no innovar”, sugiere Albano. Unos minutos después, un puntualísimo Marcelo nos pasa a buscar, y el grupo de Lucas nos escolta hasta Libertador y Gaona. Albano intenta sacar algunas fotos desde la caja: un tanque de agua hecho damajuana en la distribuidora de los jugos “5mentario”; otro tanque de agua con forma de cohete y pronto llegamos a Moreno. Gustavo, Agustín y Judith hacen parada en el Cóndor Clift, bar notable del oeste, y el resto subimos al tren que nos lleva de vuelta.

domingo, noviembre 12, 2006

viernes, noviembre 10, 2006

mapa rally conurbano comunidad tierra


yo no voy a poder ir!! disfrutenlo por mi!
nacho

RESERVA TU PLAZA YA!


hola! el sabado es el rally! aca mando la hojita de ubicacion en la grilla de partida...anoten los integrantes que despues se pasa en limpo
saludos!
nacho

viernes, octubre 27, 2006

Rallyconurbano Comunidad Tierra. Sábado 11 de Noviembre

Rallyconurbano sigue recorriendo el suburbio al encuentro de (y generando en ese mismo acto) comunidades experimentales, afinidades efímeras, sociedades utópicas que ensayan hipótesis territoriales y fabrican instrumentos de habitabilidad y (con)urbanidad.

La vera del Riachuelo; las galerías de Munro; los clubes de ferromodelismo de caballito; la colonia ferroviaria de Escalada; y ahora la “Comunidad Tierra” en Trujui, Moreno.


















“Posturas tan disímiles como la comunidad organizada peronista, las cofradías de los primeros cristianos y la tribu hippie-anarquista son derivaciones o modelos igualmente verosímiles de la fraternidad de Trujui e indican la sustancial tolerancia (o diversidad, como preferiría Caveri) de la experiencia”(…) “Caveri propone una matriz esencialmente democrática del territorio ("una democracia de base territorial que complemente la democracia representativa").[1]

“(...) más que la consecuencia de una decisión a priori de relacionar los componentes urbanos puestos en juego, (Caveri pone a prueba) un modelo de construcción de decisiones radicalmente diferente de aquellos desarrollados por la arquitectura moderna: al concepto de plan regulador que determina anticipadamente la mayor cantidad posible de rasgos de funcionamiento de aquello a diseñar, Cooperativa Tierra opone un modelo de crecimiento que se despliega a lo largo del tiempo, imposible de determinar en una primera instancia y que arroja como resultado una cierta vaguedad de orden donde la aceptación de lo caótico como parte formante del modelo contribuye a la aparición reiterada de fenómenos de interrelación entre los distintos componentes.”
[2]
“Y (así) la arquitectura se hizo puro diseño previo (…) Porque el que vuela mira para abajo y ve todo desde arriba y entonces piensa: Ah, esto hay que ordenarlo, porque no cumple el modelo ideal, sacá eso, poné esto, demolé aquello, bla, bla, bla …. ¡no! ¡pará!!!”[3]

Para llegar hasta la Comunidad, Rallyconurbano propone un nuevo sistema: “Elige tu propio Rally”: Si dispones de un automóvil[1], encuéntrate con Alejandro a las 14:30 en la esquina de Av. San Martín y Av. Maipú (al 1500) en la puerta del restaurant Muky. Si en cambio prefieres el transporte (semi)público (tren + remis conurbano[2].) pasa a las 13:45 por las boleterías de la estación Once.
.[1]
[1] Ilustraciones de Ralph Reese para “La carrera interminable”, de la colección “Elige tu propia aventura”

[1] Escribir antes a rallyconurbano@yahoo.com para consultar lugares.
[2] Remises “open” Desde Moreno hasta Trujui: $15 / hora de espera = $12



[1] Claudio Caveri, del Ser al Estar, de San Isidro a Trujui. Marcelo Corti, en Café de las ciudades nº 48
[2] Cooperativa Tierra. Santiago Bozzola, Ramiro Gallardo y Juan Pablo Porta, en “Patrimonio Universal” / Diario Clarín.
[3] Entrevista a Claudo Caveri. Alejandro Vaca Bononato, en Revista Summa+ nº 63
[4] Remises “open” Desde Moreno hasta Trujui: $15 / hora de espera = $12
Minibús “Agostur” (12 pas.) Desde Vicente Lopez o Plaza Italia hasta Moreno = $ 100 – hora de espera = $ 30 – no se incluye el peaje.Minibús “Agostur” (15 pas.) Desde Vicente Lopez o Plaza Italia hasta Moreno = $ 120 – hora de espera = $ 30 – no se incluye el peaje

domingo, septiembre 17, 2006

Trainspotting is not a crime.

texto y obras de Patricio Larrambebere.

Remedios de Escalada es ferrocarriles: localidad a la vera del Roca, entre Lanús y Banfield, es una ciudadela ferroviaria prácticamente desmantelada. Sobre ese cadáver enrielado, varias manifestaciones y formas de la cultura nacional reciente se fueron aposentando: la siniestra concesionaria del servicio suburbano de pasajeros Metropolitano (aka Trainmet), la incorregible UEPFP (Ferrobaires), el velódromo John Fitzgerald Quindimil, y la universidad abremate nacional y popular de Lanús. También tenemos algunos clubes de fútbol de la liga local amateur (aguerrida como pocas en el conurbano)
y la sede Escalada del Ferroclub Argentino, desplegado en su máxima expresión.
Recorrer el barrio “las colonias” y tener la posibilidad de conocer el interior de una de sus casas, fue la experiencia más agradable e interesante de toda la tarde-tour. Solidez, simpleza, comodidad, ascetismo proletario decimonónico.
El lavadero de coches (sus ventanas romboidales) es un mojón más en el delirio del conurbano.
La universidad y el velódromo sólo nos cuentan de realidades justicialistas, y el ferroclub argentino es visita obligada para quien anda por ahí un sábado.
Tarea titánica la de reconstruir y restaurar locomotoras y vagones en escala real. Millones de horas-hombre robadas al fin de semana y a la familia. Fanatismo extremo, ningún detalle queda librado al azar.
La ferromanía no es un delito, y menos en Remedios de Escalada.











http://www.youtube.com/watch?v=5GRPy6iHG6E

lunes, septiembre 11, 2006

rururbano + elogio del estatismo

Como me muero de ganas de escribir una crónica, pero me agarró el "writer's block", aquí copio comentarios a la vieja gacetilla que finalmente no fue posteada en este glorioso blog.

La parte más grande de mis escritos sobre el ferrocarril y el río están siendo destinadas al noble papel, aunque supongo que en algún momento volveré al teclado.

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Lo de la interpelación que hacen los ferromodelistas a la "real realidad" me gustó mucho.
También me interesa el tema de las vías como conectores, y los desarrollos a su alrededor. La conexión que provoca el tren, que ahora se ve desecha, en parte, por la precariedad urbana, las vias del tren servirían ahora más por su terreno baldío circundante, apto para el establecimiento de viviendas precarias, que por su valor de comunicación con la ciudad. Pero el tren ya no es el "adelanto" que era en una época sino el "abandono". Como que ese auge de integración y conexión se detuvo en un punto, y se quedó ahí. Ahora sólo en decadencia.
"utopía progresista de pleno empleo del ferrocarril " tejido "rururbano".

el tema de lo rural/urbano tb está interesante. ya no sería conurbano?? o sería el epítome de la con-urbanidad? qué lugar ocupa lo rural hoy? adónde está? se mezcla con el conurbano? fue fagocitado por el mismo?
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Sí, lo rural cada día va desapareciendo cada día más. campos enormes de soja y parques industriales. Asentamientos precarios y enormes ciudades. Me acuerdo de una frase de Susana Gimenez, acerca de los linyeras que duermen en la esquina de Le Parc y tanto asco le dan: "Pero... ¡A los muy vivos se les da por vivir en la calle Cerviño!". En fin. El tejido urbano contrastado es reflejo también de la desigualdad social creciente.

El tema del tren me hace pensar en las distancias ficticias y las reales. Los tiempos del tren vs los tiempos del campo, que ahora serían los tiempos de internet vs los tiempos del tren. A partir de Ford y la cinta mecánica, no paramos más. Cada vez más rápido.

Era muy raro ver a esos ferromodelistas enorgullecerse porque "a esta maqueta lo único que le cambiamos desde 1967 es este farolito, mirá, este de acá". Increíble. Se sientan a observar la quietud de lo que antes era movilidad, comunicación. Mas que nada comunicación.

El tren, metáfora de la interacción perdida, se transforma en una estación derruida con el pasto crecido, o sobrevive hecho maqueta. Maqueta que será mirada puntualmente todos los sábados, con el pequeño vagón en lento movimiento, sólo cambiará de vías, nada más, seguirá siendo tan perfecto como el día en que lo armamos. Estático. Inamovible. Inmutable en su circular recorrido, como si nada nunca hubiera pasado.

vic.
edilicia.blogspot.com

Algunas fotos de Caballito






subo algunas de las fotos de caballito. pongo las que tienen movimiento asi la ninia marquez no se pone mal con tanta quietud...
saludos!
nacho

viernes, septiembre 08, 2006

unas crónicas que estoy ensayando

El 26-8-6, a las 5 de la tarde, en Rivadavia y Del Barco Centenera se inició el tercer rally del año. Eric Londaits, Albano García, Lucas con Lucio Gilardi, Ricardo Bravo, Victoria Márquez, Jonathan Szencis, Mauricio Corbalán, Mint, Gustavo Diéguez, Alejandro Vaca Bononato, Ignacio Queraltó, Julia Codina y Martín Di Peco asistieron a tan grato evento.

Desde el techo de Primera Junta partimos a eso de las cinco y cuarto, guiados heroicamente por el lesionado nacho. Caminamos por Rivadavia hasta Martín de Gainza, doblando para cruzar las vías. Ricardo, Jonathan y Albano prefieren la altura panorámica del puente peatonal. Pasan las formaciones y continuamos costeando la sede del club Ferro, sede en ese momento del “Encuentro internacional de organizaciones obreras”. Los micros escolares naranjas que los habían transportado desde las naciones más remotas estaban todos estacionados sobre la av. Avellaneda. Colado entre medio, un camión de bomberos llamativamente pintado no de rojo, sino de verde manzana light.
Llegamos a la calle Seguí y doblamos a la izquierda 50 metros hasta encontrarnos con el galpón de la resistencia: canchas de paddle al frente, pero además un pequeño vivero y los ferromodelistas del oeste.
El flaco que atiende el bar de la entrada se entusiasma al ver tanta gente junta. Prende las luces y la música a todo volumen.
-“Venimos a ver los trenes”.
-“Ah…, están al fondo.”
Efectivamente los encontramos al fondo, en semipenumbra, después de pasar por el quincho – vivero y el court central.
Nos presentamos desordenadamente y la atención se divide entre las tres maquetas / mesas de trabajo. Arístides no da abasto para atender a su público como “jefe de prensa”, cargo que se acaba de inventar. Los flashes no se hacen rogar y Norberto accede a posar con sus maquetas.
A los pocos minutos se suma Mint al rally, que venía llegando desde Banfield.
Alejandro se enciende recordando sus tiempos de maquetista y coleccionista.
“Acá no les vamos a vender nada”, es la primera advertencia que se hace escuchar. Luego sabremos que esa frase también funciona como una especie de leitmotiv contra los otros clubes enemigos.
“Son las propias restricciones que el orden capitalista pone al trabajo lo que hace que muchísima gente quiera –necesite- trabajar por fuera del orden mercantil como necesidad antropológica, como necesidad social aunque no pase por lazos mercantiles.”[1]

¿Pero cual sería entonces el motor de este club no regido por la ambición de capital?
Fourier ensaya una respuesta: “que (entre ellos mismos) se critiquen o censuren sin piedad los menores detalles de su industria, que sus pretensiones sean incompatibles y contrarias a la menor fraternidad; que organicen, por el contrario, escisiones, envidias e intrigas de todo género.”[2]
Fourier propone que las actividades “sean ejercidas en compañía de amigos espontáneamente reunidos, intrigados y estimulados por activísimas rivalidades”

Don Jesús no tarda en jactarse de que la asociación que el preside es la de mayor producción del país. Arístides a su vez afirma haber sido expulsado de la A.F.B.A. por una falsa acusación de hurto de 30 pesos. En una misma movida conecta un durísimo revés: “Yo me fui de ahí porque había pederastas, se estaban metiendo con los pibes. Yo los denuncié y me echaron, inventaron que yo me había robado 30 pesos de la recaudación… imaginate lo ladrón que seré, que acá me nombraron tesorero inmediatamente”


El intercambio es intenso, pero debemos completar el itinerario y nos despedimos silbando bajo. Es que nuestra próxima parada será su club archirival.

Caminamos entonces por Bogotá hasta Donato Alvarez, y sobre las vías encontramos a la AFBA: un enorme playón al lado de las vías, con un vagón ambientado años 20, un vagón museo / sala de lectura y un vagón con maquetas. Aquí la escena ya está armada, y cada actor cumple su rutina con aplomo. Cada tanto se escucha el Sarmiento, para aumentar el efecto de realidad.
Eric trata de entender el juego al que juegan los “maquinistas”, que operan el control.
“me hace acordar a mis épocas del Flight Simulator”
Aquí hay una sola maqueta, su acabado es más cuidado y tiene más que ver con una especie de instalación que con una mesa de trabajo. Ocupa contorneándose casi todo el ancho y casi todo el largo del vagón. Se ha previsto un pequeño lugar para que la gente pase, vea y se apoye sobre una baranda. Es que la maqueta queda un poco más baja, para que pueda ser vista como se debe.
“Las utopías consuelan, porque aunque no tengan lugar real, se despliegan, sin embargo, en un espacio maravilloso y liso; abren ciudades de grandes avenidas, jardines bien plantados, países benignos, aunque su acceso sea quimérico.”[3]

“Para ser realistas, tendrían que haber incluido un piquete en alguna de las vías”, agita Jonathan y comenzamos a discutir en el vagón comedor.
A esta altura, Lucio se impacienta. Se le escapa a Mauricio y vandaliza accidentalmente una varilla - sostén de cortina. “Este coche tiene casi 100 años y lo tratamos de conservar”, se enoja el jefe de ahí. Es evidente que esa tarea la toman muy en serio. Para conservar la atmósfera de los años 20 no han dejado escapar ni una gota de aire de esa época. No vendría mal una corriente de renovación, sobre todo para expulsar el aroma a fritura con ajillo que festeja su aniversario junto con el tren.
Ricardo decide aventurarse a explorar el resto del predio, y después de un buen tiempo salimos a buscarlo. Cuando lo encontramos, Victoria se despide corriendo como loca al 44. El resto del grupo se va desprendiendo a medida que va por Rivadavia encontrando las paradas de sus distintos colectivos…











El sábado siguiente nos reunimos en constitución para completar la odisea, esta vez en su etapa suburbana. Frente a las boleterías estaban Eric Londaits; Eduardo Carrera; Ariel Hendler; Patricio Larrambere; Ezequiel Semo; Vera, Lucio y Lucas Gilardi; Albano García; Diego Melero; Ignacio Queraltó; Gustavo Dieguez; Ricardo Bravo; Jonathan Szencis, Facundo Quiroga y Martín Di Peco

Por lo numeroso del grupo nos fue más cómodo viajar en el vagón para bicicletas.
Mientras Gustavo contaba el día que entró a isla Maciel con prefectura y así y todo fue apedreado Albano recordaba sus días de cadete por dock sud y Eduardo narraba sus aventuras con remiseros portadores de 9 mm por Boulogne. De no ser por lo inconfundible de la estación nos hubiéramos pasado, de lo encendida que estaba la charla. En Talleres nos esperaban Ana Audivert y Martín Zaitch. Como Mint no había llegado todavía, le dejamos un mensaje en su celular que no empieza con 15 sino con 11.
Comenzamos la caminata por un sendero paralelo a las vías que pasa al lado de una plaza de boy scouts y una especie de corralón de materiales usados: colecciones de puertas, chapas, maderas, piedras y etcéteras entre los que Mint jugaba de chica cuando no había alambrado. Algún que otro tropezón y llegamos a la base del único puente que une Remedios de este a oeste. La rodilla de nacho crujía pero igual tuvimos nuestra sesión programada de trecking salvando los vacíos de los tablones faltantes del puente. No es fácil entrar en la colonia.

“las heterotopías suponen siempre un sistema de apertura y clausura que, a su vez, las aísla y las hace penetrables. En general, no se accede a un emplazamiento heterotópico como a un molino. (…) No puede entrarse en ellas si no es con cierta autorización y después de haber cumplido cierto número de gestos”[4]


Desde arriba, las obligadas panorámicas al AbreMate (que no se pronuncia abre-meit) y a los talleres semi-abandonados. Desde el otro lado, la primera aparición: un pony desbocado galopando a toda velocidad. Los pibes que lo cuidaban lo entran y cierran rápidamente la tranquera para que estos extraños visitantes no le hagan daño. Tampoco entendía nuestra presencia el móvil de la bonaerense, ¿qué hace este grupo en actitud sospechosa? ¿a que le sacan fotos?
“Vamos al velódromo, oficial”.

Una parte del grupo amaga a separarse, pero finalmente triunfan los más mapistas que el mapa. Respetamos el trazado previsto y el paisaje comienza a estar dominado por ciclistas. La cosa va en serio, se está compitiendo de verdad. Nos damos cuenta por la arenga de “relato de mierda”[5] que domina el espacio sonoro del “Lanús Cycles Club” desde lo alto de su cabina.
Tomamos algunas fotos y continuamos por el barrio colonial inglés, al que el peronismo años más tarde le ha adjuntado algunos de sus chalets californianos. También se ha adosado al barrio, sin solución de continuidad, una enorme estación transformadora eléctrica. Gustavo y Zaitch discuten sobre los problemas de fe cuando la contaminación es invisible… creer o reventar. Unos pasos más y Ana nos abre las puertas de la casa. Adentro nos esperaba Atún, un poco cabisbajo después de su visita al veterinario. Entre maníes, cachamates y mandarinas conocemos (invadimos) las instalaciones de la casa/ estudio/ taller/ galería/ centro cultural y sitio arqueológico. Al poco tiempo suena el celular de Lucas. “Es Mauricio, dice que está en la estación”. Zaitch toma el teléfono para indicarle el camino: “es la casa 159, no te podés perder.”
Imposible perderse en el orden fundado por la colonia

“…se sabe que la imaginación utópica está estrechamente vinculada al descubrimiento del nuevo mundo, (…) territorios vírgenes adonde se podrían crear desde cero nuevos valores y nuevas relaciones”1
“las heterotopías (…) crean otro espacio, otro espacio real, tan perfecto, tan meticuloso, tan bien dispuesto como el nuestro está desordenado, descompuesto y confuso”4


Sorpresivamente el nuevo huésped llega antes de lo esperado: ya conocía la zona, confesará. Lucio le ofrece dos tic tacs para que cobre energías, y le harán falta, ya que enseguida el convoy echa a andar de nuevo. Hay unas nubes gordas que ponen en peligro la travesía, por eso nos despedimos rápido de Ana: “yo los abandono acá.”
Antes de llegar a la avenida pasamos por unas canchas donde parecía estar jugándose el mundial kitch de ciudades-estado: unos morochos con camiseta naranja más fluo que la suplente de Banfield, contra otros no menos morochos con una camiseta amarilla no menos fluo cruzada con una V blanca. ¡Santas Sedes! Los sábados son muy deportivos en escalada.
Seguimos caminando varias cuadras hasta el lava autos “el delfín”. Enfrente nos esperaba Mint, en la puerta del ferroclub. Pagamos el bono contribución y nos recibe quien más tarde sabremos que es el presidente de ahí. Se intriga por el grupo y no alcanza con el “somos amigos de Patricio.” Se ofende y nos deja librados a nuestra suerte. Desde un galpón nos llegan unos acordes beatlescos. ¿No vieron que el logo tiene la tipografía “yellow submarine”? comenta Albano. Más adentro, los restauradores se matan a puro Rammstein, metal por todas partes. Cruzamos la nave y cuando estamos saliendo, para agregarle más extrañez a la situación, cae una fina llovizna con sol. ¿Se casa el viejo pija loca?[6]
Seguimos hasta la Terminal del trencito y nos ofrecen un viaje gratis. Excusa para que los grandulones den la vuelta entera hasta los galpones reciclados de la universidad de Lanús, donde todo tiene nombre de panteón peronista. A la vuelta nos bajamos en la estación “bosquecitos” y paramos a tomar algo en el vagón comedor. Allí la camarera tiene una extraña forma de controlar el pedido: “Ustedes pidieron 5 cafés con leches, 14 medialunas, 2 submarinos, 3 cortados y 4 alfajores de maicena, ¿no?” Yo se lo que pedí yo, pero no se me ocurrió llevar la cuenta de cuantos pedían lo mismo…
Recomponemos energías a la vez que debatimos sobre el ferricidio. Por suerte, Jonathan malinterpreta el concepto de Juan Carlos Cena: “oyeron lo que paso en Uruguay? Estaban jalando de una locomotora vieja en un programa de tv, se pasaron de rosca y murieron 2 personas aplastadas… esas máquinas son bestias adormecidas”Mint asiente pero prefiere entrevistar al guía del museo. La acompaño y lo encontramos en el mismo vagón sentado tomando un café. “yo estoy medio sordo, mejor hablen con él”. El era el presidente, que estaba sentado al lado, y nos devuelve la cortesía: “si son de una revista electrónica porque no buscan información nuestra en Internet?” Que buena idea, nos apuramos entonces para volver y encontrar el cyber más cercano así nos enteramos de que se trata el ferroclub de Remedios de Escalada.

[1] La utopía, entre la pasión y la razón, entre el ideal y la negatividad. Horacio Tarcus en Ramona nº 22
[2] El Falansterio. Charles Fourier
[3] Las palabras y las cosas, Michel Foucault. (prefacio)
[4] Espacios otros, utopías y heterotopías, Michel Foucault. 1967, conferencia en el Centre d`ètudes architecturales, París.
[5] http://rdescalada.webcindario.com
[6] http://rdescalada.webcindario.com

miércoles, septiembre 06, 2006

Fotos Rally Escalada

Ok, ok, no "cajoneo" más. En primicia exclusiva, antes de que salgan en flaneur, las 13 fotos del Rally Escalada :-) Solo quería hacerme rogar un poco, jajajaja...













agazapado


...el cazador del conurbano espera el momento de lanzar su disparo sobre lo inexplorado.

martes, septiembre 05, 2006

Fotos Rally Caballito




Acá les subo las tres fotos que saqué en el Rally de Caballito. Las de Escalada las subo en unos días, cuando hayan salido todas en flaneur.
La verdad que lo pasé genial, sobre todo en Escalada. Fue un momento mágico para mí, en especial la Colonia, me quedó marcado para siempre. Gracias Rally por la magia!!! :-)
También me doy cuenta de que cada vez me cuesta más hilar una oración. Deben ser los años de internet en inglés y mucha lectura pero poca literatura...

Albano