lunes, abril 02, 2007

Pre Rally 3


Pasadas las 5 del 1° de abril, se juntaron en la puerta principal de la estación Constitución: Judith Villamayor, Agustín Huarte, Nacho Queraltó, Martín Di Peco y Mint, que no fue de la partida pero pasó el celu multimedia de Antoni para seguir relevando la salada. La misión: averiguar todo lo que haga falta para alquilar un puesto en la feria.

Vamos hasta la parada del 28, y tomamos el que va hasta el Barrio José Hernández y pasa por Fiorito. Llegamos a eso de las 6 a la entrada que está del lado de La Matanza, por eso tenemos que cruzar el riachuelo por el puente peatonal del tren bala conurbano.

Lo primero que hacemos es ir a la administración de Punta Mogote, la más “oficial” de las ferias que agrupa La Salada. Nos hacen subir una escalerita cerrada con una reja y llegamos a un hall todo revestido en machimbre oscuro. Tenía una ventana espejo al mejor estilo interrogatorio de película de policías, una puerta con una cámara en la entrada, y una pequeña compuerta camuflada en el revestimiento, que se abrió cuando golpeamos y una chica nos espío desde adentro: “¿Qué quieren?”

-“Vinimos a averiguar para alquilar un puesto”

-“y que venden?”

-“Telas pintadas”

Enseguida nos responde… “ya no hay más lugar, madre” (dirigiéndose a Judith) Insistimos diciendo que habíamos hablado con “Romina” el jueves… y entonces después de un rato vuelve la cara con un dato… “Tienen que ir a verlo a Horacio…. está afuera”

Giramos por la parte de afuera del galpón, hasta que damos con un grupo de muchachos sentados al lado de un puesto de cerámicas que vendía alcancías de “San La Muerte”.

Allí Horacio nos pregunta: “que van a vender?”

“Cuadros”

Ah, como ese de ahí… (señala a un vendedor de marcos) pueden vender acá afuera… les sale 30 pesos….

“¿y vos nos das el puesto?”

“te lo tenés que traer vos… hablá con el flaco de allá que te va a explicar”

“y no te queda ninguno adentro?”

“Puede ser, pero tenemos que ver ese mismo día… te sale ciento diez”

Le agradecemos, y vamos a discutir estrategias cerveza mediante. Pensamos variantes para instalar nuestro escaparate afuera, pero concluimos que lo mejor es conseguir un lugar adentro. Así que decidimos ir a dar una vuelta por el galpón. Ahí pronto encontramos carteles de puestos en alquiler. Seguimos las direcciones, y encontramos una inmobiliaria con buffet instalada en el corazón de la feria. Ahí hablamos con Valeria. Su empresa parecía regirse más por el laissez faire capitalista: “Ustedes alquilan el puesto y pueden vender lo que quieran”. Claro que el precio era de sub-alquiler: de 220 pesos para arriba. Nos hace un listado de los lugares disponibles y los vamos a recorrer. Casi todos al final del pasillo 10. Nos gustó uno que tenía dos divisores de reja, y una manguera de incendio.

Cuando estábamos volviendo para negociar la seña, las luces comienzan a parpadear. Dos o tres guiños y luces afuera en todo el galpón. El grupo entra en pánico pero intenta disimular. En el medio de la confusión, una voz le ofrece a nacho… “Psst Psst, vení… tengo una nobu” la marea lo rescata, pero Queraltó se queda con la intriga. Llegamos a una salida lateral, que da a los puestos de comida que tenían luz. Ahí nos sentamos y pedimos una cerveza. El grupo que estaba al lado nuestro intenta un pagadios, pero la conectividad se hace visible rápidamente. Una figura entre las sombras empuña un handy y los pícaros son interceptados. Nacho quiere capturar el momento, y se olvida que su flash está encendido. Todo el mundo se da vuelta pero el inconveniente no pasa a mayores…

Nos levantamos para ir a seguir recorriendo, y nos enteramos de que la luz se cortó porque “un micro cortó el cable”. Nos metemos por un pasillo interminable, paralelo al riachuelo, y Judith encuentra un puesto con remeras lisas…. “Tengo un hijo que me salió rebelde…. ¡es formal!”

Seguimos caminando, y justo delante nuestro alguien grita… ¡”Seguridad”! Entre los mismos puesteros atrapan a un pibe que intentaba chorearse mercadería. Se arma un tumulto y escapamos. Pero vemos que hay corridas en el lugar hacia donde estamos yendo, y damos media vuelta. Nos alejamos del peligro, pero todos estos episodios hacen replantear la continuidad del periplo. Misión cumplida para Nacho y Martín. Agustín y Judith prefieren continuar la exploración. El grupo se separa y se prepara para la fecha definitiva: 15 de abril de 2007, la primer galería de arte en La Salada.




2 comentarios:

mint dijo...

muy bueno el relato martin.
eso de "primer galeria de arte en la salada" me hace acordar a los impresionistas tratando de poner su puestito en la feria internacional de paris jajj

aunque el borde snob de todo esto sea un chiste. si antoni regalara los celulares me cerraria mucho mas.

yo quiero una nobu! cuanto estaran ahi? grr

estudio a77 dijo...

que buena idea!! que tipo de arte van a vender o exponer? aceptan donaciones? de autor, anonimo, colectivo? o arte trucho, si me imagino falsos kuitcas, y re baratos!!! eso me cierra mas,
copy-arte, que diria benjamin???